о_Судаке. Y vamos de nuevo en la Crimea. La paradoja
Descansaban con el marido (el junio - el julio 2004г.) en el Lucioperca en la CORRIENTE "Рѕфръ" y segundo año seguido. Segundo año seguido - porque gusta. El lugar admirable. Una fortaleza De Genova de que cuesta. El parque magnífico, la CORRIENTE que pertenece "Рѕфръ" impresiona no sólo por la vegetación admirable, sino también el aspecto cuidado, no verás hasta al novillo. El malecón completamente admirable: puramente, hermosamente, tranquilamente. El mar puro - cada piedrecita se ve. Daban de comer no mal, sin embargo, un poco peor, que el año pasado (aunque han pagado más).
El agua caliente y fría veinticuatro horas que consientan, el lujo para la Crimea.
Hasta teléfono en el número es.
Pero aquí, claro, el servicio deja desear mejor.
Puedo decir sobre doloroso. Soy indignado hasta el fondo del alma por la relación a que descansa.
¿Por que, perdonen, tal aversión? Ya que no hacemos nada malo, llegamos simplemente descansar. Noten, no hamim, no vypendrivaemsja, nos portamos muy modestamente.
El ejemplo: a la llegada al lugar, habiendo rellenado todas las tarjetas, y habiendo pagado el examen médico simbólico (por 5 grivnias de la nariz), se acerco al fin al administrador. Excepto mí más de nadie no existe. Habiendo leído en los documentos que nosotros de Moscú, y habiendo hecho las conclusiones correspondientes, tarda claramente y no tiene prisa formalizarnos. Se acerca otra mujer (ella que se aleja), y hace la pregunta de la paga de teléfono, el administrador bystrenko le es conmutado y comienza a estudiar su pregunta, y, la pregunta se encontraba no fácil y el tiempo por esto se siente se irá mucho. Se acerca el segundo administrador y ellas comienzan a estudiar la pregunta de esta mujer. Estoy, espero. Callo. Adentro comienza a comenzar a hervir despacio.
Un administrador se va en general.
Por la huella se acerca la pareja joven. El administrador se dirige además a ellos (¡y no a mí!).
¿Que tendréis la ocurrencia, dice? Si han llegado sin plaza y quieren conocer hay unos lugares y que a que. El administrador comienza a ocuparse de ellos (todavía, ya que pagan al contado). Estoy. Callo. Adentro hierve ya, se escapará enseguida afuera. Al fin, el administrador se dirige a mí, pero no existe no con las excusas en absoluto, a con el enojo en la voz: "¦эх es completamente no tiene tiempo por usted чрэшьр=іё !". Luego es conmutado de nuevo a un par, luego a la mujer. Y en el mismo momento, cuando abro la boca y se reúno es justo, al fin, ser indignado, se dirige a mí. A tiempo. ¡Piensen, que conocimiento delgado de la psicología! Pero los números sobre la cara sur del cuerpo libre no existen (¡claro, podía ser de veras de otro modo!), se han quedado solamente a norte, con el tipo al camino. El tipo esto es bueno, he aquí el ruido del camino no deja olvidar de la Moscú natal.
Y tales ejemplos es mucho, no bastará el tiempo y la paciencia que todo aquí расcказывать.
A mí la pregunta: ¿por qué los habitantes del lugar tratan de hacer de todas maneras así que nos sintamos los monstruos deficientes?
Cada año con el marido hablamos que ni por que no iremos más a la Crimea, solamente al extranjero. Y vamos de nuevo en la Crimea. La paradoja.